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Rainbow Beach, Australia.

Salimos de Mount Larcom sobre las 7:25 horas hacia nuestro próximo destino Rainbow Beach. Hoy toca un nuevo trayeto de varias horas de carretera antes de llegar a nuestro destino, donde vamos a pasar dos noches.


Tenemos por delante unos 400 kilómetros, en un recorrido de unas cinco horas sin paradas, pero como debemos parar para descansar, tardamos unas seis horas. La verdad que la carretera se nos ha hecho muy pesada y lagar, pero ha merecido la pena.


  Carretera hacia Rainbow Beach
Primero paramos en una bonita cafetería, Café The Baked Bean, para tomar un buen desayuno y estirar los pies antes de seguir. Como podíamos escribir en su mantel de papel, allí dejamos la dirección de nuestra web y nuestro lugar de procedencia. Aunque parece un acto cotidiano, lo de tomar un café y unas magdalenas, a veces, cuando te tomas tú tiempo, es uno de los mejores momentos del día.


Mientras hacemos kilómetros y kilómetros de carretera podemos contemplar una gran variedad de paisajes, todos tienen algo en particular, ya sea su belleza o su extensión, algo que no estamos acostumbrados (a la extensión, porque paisajes hermosos tenemos y bastantes) en nuestras Islas Canarias.


La segunda parada es un hotel - restaurante con un diseño muy bonito, nos gusta mucha la arquitectura de las casas de esta zona de Australia.


Cuando llegamos a la ciudad de Childers, paramos para estirar los pies y hacer la compra. Una ciudad muy animada, encontramos varias tiendas y restaurantes en su calle principal. Esta ciudad suele ser una parada obligada cuando recorrer estos lugares, ya sea hacia Cairns o hacia Brisbane. También aprovechamos para acercarnos a una licorería, y comprar unas cervezas Victoria (foto del envase al final de la entrada), que aún no la habíamos probado y se toma mucho entre los locales de la zona.


Australia siempre nos sorprende, aquí encontramos una autocaravana remolcando a un coche, aquí todo es a lo grande.


Los últimos kilómetros son por una zona boscosa por donde no vemos ni una casa ni una gasolinera, y vamos justo de combustibles, al final nos asustamos un poco porque vamos muy justo de gasoil.


  Rainbow Beach

Al final llegamos a Rainbow Beach, lo primero que hacemos es parar en la gasolinera para llenar el depósito de combustible. A pocos kilómetros tenemos nuestro destino final el camping Rainbow Beach, una vez más me sorprende la chica de recepción con su pregunta, quiere zona con vistas al océano o interior, pues zona de vistas al océano, precio para dos noches $96.



Nos instalamos y dejamos todo organizado antes de salir hacia la playa para caminar y darnos un baño. Cuando salimos desde el camping vemos a lo lejos pasar unas ballenas, o esto pensamos nosotros. La playa es impresionante y tan grande que se pierde en el horizonte.




Rainbow Beach, tiene este nombre debido a que hay diferentes tipos de arenas que hay en sus acantilados, con distintos colores, procedentes de minerales como el rutilo, la ilmenita, circón y onazita. Todo esto lo podemos observar mientras estamos en la playa, caminando, dándonos un baño en la zona limitada por el socorrista o leyendo un libro, mientras el cielo cambia de color gracias al sol.



Raimbow Beach
Rainbow Beach es un pueblo en transición. Alguna vez fue una escapada tranquila e idílica de vacaciones, pesca y retiro, pero, en los últimos años, los touroperadores de vacaciones se han mudado y se jactan de que es un destino de "ecoturismo'' que ha tenido que aceptar apartamentos de playa de varios pisos y un sintiendo que se está convirtiendo rápidamente en un mercado de lujo y de moda. Todavía se promociona como la 'Puerta de entrada a la isla Fraser' (más correctamente 'La puerta del sur a la isla Fraser) ya que hay una barcaza regular y confiable que hace el cruce desde el extremo norte de Inskip Point.  obtenida de la página web http://www.aussietowns.com.au/town/rainbow-beach.


Terminamos de pasear y volvemos al camping, donde este loro hace guardia delante de nuestra zona de camping, aprovecho dicha seguridad para encender el portátil y montar mi oficina de trabajo en el exterior, con estas hermosas vistas.



El pueblo no es muy grande, con pocas casas y varias agencias que ofertan varios circuitos de aventuras, tanto en la zona como en Fraser Island. También hemos visto varios complejos turísticos, apartamentos donde en algunos de sus balcones podemos encontrar modernas barbacoas, una vez más el turismo puede llegar a ser brutal.



   Conclusiones
Una vez acomodados en nuestra plataforma y tomando unas cervezas llega el momento de evaluar el día, aunque hemos estado unas seis horas de trayecto, hemos pasado por una ciudad bastante interesante como es Childers y hemos llegado a Rainbow Beach, donde pasaremos dos noches para conocer su playa inmensa y Fraser Island, este día de traslado ha sido pesado pero no queda otra para llegar hasta nuestro nuevo destino. Nos leemos.


 jueves, 20 de septiembre de 2018



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