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Lisboa: ¿Qué ver en Sintra? 3 Visita.

Seguimos con las entradas de nuestra visita a Lisboa, esta vez nos vamos a Sintra, contaremos mediante tres entradas las visitas que hicimos en medio día a Sintra. Hoy toca la tercera visita del día, El Palacio da Pena
El Palacio da Pena, este palacio de colorida silueta se construyó durante el siglo XIX, es un ejemplo de arquitectura del Romanticismo, tiene elementos inspirados en los estilos góticos, manuelino, islámico y renacentista. Este edificio parte de un antiguo monasterio. En 1838, Fernando II compró el antiguo convento de los monjes jerónimos de Nuestra Señora de la Pena, erigido en 1511 por Manuel I y deshabitado desde 1834, tras la caída de las órdenes religiosas. Foto inferior de la uno de los carteles que están en la entrada.



Nada más salir de la visita a la Quinta da Regaleira, pasa un tuc tuc que hacen de taxi en la zona, le preguntamos a la chica que ¿cuánto cuesta ir hasta el Palacio da Pena?, y nos dice que 5,00€ por persona. Sacamos cuenta, la guagua sale 5,50€ por persona y te permite usarlo durante todo el día, pero tenemos que llegar hasta el centro, esperar y hacer cola para cogerla, también es más lenta, así que decidimos subir en el tuc tuc y subir hacia el Palacio da Pena. Podemos comprobar en nuestra subida en tuc tuc que el camino es un buen trecho, algunos dicen que caminando lleva una hora y tres minutos, vemos gente que suben caminando, pero con el desnivel y el tiempo que lleva hacer el trayecto preferimos pagar los 10,00€.


Una vez en la entrada al Palacio da Pena, compramos la entrada, con el descuento del 10% de la Lisboa Card se no quedó en 20,70€ para dos personas. Llegamos a las 12:16 horas. Nos acercamos a la cafetería donde nos tomamos dos cafés y dos magdalenas, para recuperar algo de fuerza antes de la visita.

Tenemos que subir una pendiente pronunciada de unos 500 metros hasta el palacio, para los que quieren ahorrarse la caminata pueden coger el bus por unos 3,00€ por persona.                                       




Los colores y las formas del Palacio da Pena nos da la sensación de que todo ha sido construido dentro de un desorden pero al mismo tiempo este desorden organizado nos permite disfrutar de una hermosa belleza arquitectónica, que nos impresiona, y no somos los únicos debido que es uno de los monumentos más visitado del país.


Primero recorremos el exterior del palacio y su muralla, sacando fotos por todos los sitios, ya que el palacio es un lugar con muchos rincones y muchos detalles. Los colores, las formas y todos esos detalles nos permiten sacar fotos, así como asomarnos a los miradores para observar la Sierra de Sintra y el castillo Castelo dos Mouros.





Luego realizamos la visita del interior pasando por las diferentes salas. En esta sala encontramos bastantes objetos usados en la época por la realeza o nobleza portuguesa. Pasamos por habitaciones privadas, baños, salones y dormitorios hasta llegar a la gran cocina donde podemos ver muchos utensilios de la época.






Volvemos al exterior donde nos vamos a uno de los patios exteriores para volver a captar toda esta maravilla antes de salir del palacio. Terminamos la visita a las 13:52 horas, solamente recorremos los parques que tenemos en el camino de la entrada al palacio, puedes visitar los lagos y llegar hasta la cruz, para tener una panorámica del palacio, pero nosotros damos la visita por terminada.



Cuando salimos decidimos coger un tuc tuc para bajar, había uno conducido por una chica, que le estaba dando explicaciones a una pareja que había subido con ella, como tardaba decidimos coger otro tuc tuc, algo que no le gusto, ya que cuando llego al centro de la ciudad increpo al chofer del tuc tuc que habíamos cogido, cosas del negocio. Nos leemos.

Hemos usado este tipo de transporte para aprovechar más el tiempo y luego almorzar sin prisas, pero también se puede subir caminando o en bus (guagua), todo depedende del presupuesto y el tiempo que tengamos para las visitas.                                      






jueves, 2 de marzo de 2017

Entrada en memoria de nuestra suegra y madre, Juana Melián Rivero, siempre te llevaremos en nuestra maleta.