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La Habana 2016: Plaza de Armas.

Un nuevo día, y ya estamos en la Plaza de Armas, hemos cogido un taxi. Esta plaza es la más antigua de la ciudad vieja, construida sobre 1520. En el siglo XVI es cuando recibe el nombre actual, ya que el gobernador de la época la usaba para realizar ejercicios militares. Hoy en día podemos encontrar un mercadillo, donde conseguimos unas monedas con el rostro del Che.



En ella podemos encontrar varios edificios con historia, por ejemplo El Templete. Este templo de estilo neoclásico alberga una pequeña capilla dórica.  En el jardín la ceiba, que es similar a la que había en la misa de 1519, se piensa que aquí se celebró la primera misa y el primer cabildo.


La ceiba está directamente vinculada con una tradición un tanto sugestiva, puesto que a las doce de la noche del 16 de noviembre, aniversario de la fundación de la ciudad, allí tiene lugar una ceremonia y los asistentes  le dan tres vueltas en silencio a la ceiba mientras piden un deseo con la ilusión que pronto se les haga realidad.




Nos acercamos al castillo de La Real Fuerza, la fortaleza más antigua de la ciudad.  Además de residencia de los capitanes generales y gobernadores de Cuba, el Castillo de la Real Fuerza de La Habana sirvió para guardar el oro, la plata y otras mercancías de valor que llegaban en tránsito hacia España.  Hoy en día se encuentra el Museo de la Navegación.


Aquí podemos observar uno de los símbolos de la ciudad, La Giraldilla. Dicen que la escultura creada por Jerónimo Martínez Pinzón es Inés de Bobadilla, esposa de Hernando de Soto, gobernador español en Cuba. Como no podía se de otra forma esta escultura tiene una leyenda, que narra que "Doña Inés subía todos los días al torreón esperando ver el barco que trajera de vuelta a su amado. Sin embargo de Soto nunca regresó. Incluso cuando se supo que Don Hernando había muerto explorando el río Mississippi ella siguió esperándolo desde lo alto de la fortaleza durante el resto de su vida, convirtiéndose en un símbolo del amor eterno".



Último edificio que visitamos es al antiguo Palacio de los Capitanes Generales, una de las obras barroca más importante en Latinoamérica.  Durante una época fue residencia de los capitanes generales españoles, pero hoy en día es la sede del Museo de la Ciudad. 


Aún podemos ver algunos adoquines de madera, ya que en esa época las esposas de los capitanes generales se quejaban del ruido que hacían los carros y caballos al pasar por los adoquines de piedra, esta es la historia y así la hemos contado. Seguimos con nuestro paseo, nos leemos.