España

Yucatán 2016: Río Lagartos.

Una vez terminada la visita al cenote partimos hacia Río Lagartos, estamos a unos 196 kilómetros de nuestro nuevo destino. La duración del recorrido ha sido de unas dos horas aproximadamente, hemos circulado por carreteras amplias aunque el último tramo es mucho más estrecho. Pasamos por la ciudad de Tizimín, es la hora de la salida del colegio y eso se nota en el ambiente, podíamos haber evitado pasar por el centro pero se nos apetecía ver la zona, no es lugar turístico pero es un lugar de parada para los turistas que van de camino a las playas o zonas arqueológicas.



Llegamos a Río Lagartos, pueblo de pescadores ubicado en el municipio de Tizimín, este lugar es muy visitado por los turistas por la reserva protegida de Ría Lagartos donde podemos observar los flamencos. Nuestro hotel es Villa de Pescadores, la reserva la hicimos por WhatsApp con la dueña, gracias a la recomendación de Sandra Salvadó, y pagamos por PayPal. La dueña, Elena es encantadora y las veces que le pedimos ayuda nos dio soluciones de forma inmediata lo cual se agradece. El hotel es acogedor, limpio y con lo necesario para pasar una gran estancia, lo mejor son las vistas hacia la ría (tercera foto).




Después de acomodarnos en el hotel, de hablar con Elena para cerrar la visita de la tarde nos vamos a almorzar que son cerca de las tres de la tarde. Nos fuimos muy cerca al Restaurante Perico Marinero.  Donde la comida fue riquísima, nos pedimos el plato estrella de la zona pulpo a la mexicana, unos camarones, y algunos platos más donde también probamos la cerveza Indio. El servicio es bueno y atento. Mesas con  vistas hacia la ría. Lugar recomendable, es así que volvimos para cenar pero esta vez nos sentamos en el segundo piso, todo una acierto comer aquí.


Después de comer nos dirigimos al hotel para prepararnos para la visita de la tarde, pero eso será en la próxima entrada. A continuación fotos del paseo que hicimos la mañana del siguiente día. Paseamos por la avenida hasta la zona de los pescadores, donde algunos se preparaban para faenar otros estaban con las tareas de finalización de la jornada.




Lugar de una hermosa belleza, donde habitan aves y pescadores en armonía. Podemos observar estos barcos que son usados para pescar pulpos, nos sabemos el método usado pero los palos que van en la proa y en la popa son llamativos, la verdad que nunca lo habíamos vistos. Nos entretenemos viendo entrar y salir barcos de los pantanales que se ramifican desde la avenida, para terminar la visita dejamos una salto marca de la casa. Nosotros nos quedamos una sola noche en la zona pero si hubiéramos tenido más tiempo le hubiésemos dedicado una noche más. Nos leemos.


Probar el plato de pulpo en uno de los restaurantes del pueblo, es un plato obligado en esta visita a Río Lagartos.

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