España

Grecia 2013: Naoussa.

Después de un buen almuerzo seguimos ruta, nos acercamos a la playa de Monastiri. Pasamos por  un astillero, o eso aparenta ya que se ven muchos barcos y algunos de ellos en reparación. Llegamos a la playa de Monastiri donde subimos a una loma para sacar una foto de esta playa, que se encuentra bien protegida del viento. Nos encontramos en el istmo, una pequeña porción de tierra unida a la isla por una estrecha lengua de tierra. 


Llegamos al segundo pueblo más importante de Paros a Naoussa. Naoussa era un pueblo tranquilo de pescadores ya que se ha transformado en un pueblo turístico, pero con un gran encanto. Este pueblo se encuentra en el norte de la isla, en una hermosa bahía, la bahía de Plastira. Comenzamos en la parte alta del pueblo visitando la iglesia.


Bajamos con el coche y lo dejamos en un aparcamiento habilitado para dicho menester a las afueras, en cinco minutos caminando llegamos al puerto. Un pequeño puerto pesquero, donde encontramos unas pequeñas casetas donde se venden excursiones en barcos hasta las playas de la zona.


 Las terrazas de los restaurantes y cafés invaden toda la zona del puerto. Encontramos todo tipo de tiendas y servicios para los turistas.

Llegamos hasta las ruinas de un castillo que encuentra en el mismo puerto. En el muelle observamos un alboroto en el agua, cuando miramos vemos varios peces nadar a toda ostia y detrás un pez enorme, que claro se ha visto, el más grande se come al más pequeño, luego encontramos a un gato observando a un grupo de peces en la orilla.



Nos dejamos llevar por las callejuelas, observando el ir venir de los turistas y de los vecinos de este hermoso pueblo marinero. Como es normal en las islas Cíclades encontramos varias iglesias ortodoxas.


Después de un buen paseo terminamos sentando en una terraza a la orilla del mar, donde tomamos un frappé, oímos música (jazz) y disfrutamos del lugar. Algunos lugareños y turistas se bañan, otro vecino del local donde estamos sentados, coge sus gafas y se sumerge en el agua, desaparece hacia el puerto. Para que se hagan a la idea de los precios dos frappé con sus respectivos vasos de aguas son siete euros, por supuesto se puede conseguir sitios más económicos.





Terminamos la tarde paseando por las calles, hasta llegar a una zona peatonal que parte desde el puerto. Regresamos a la capital. Nos leemos. Día 16 – Miércoles, 18 de septiembre de 2013.-

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