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Lisboa: Fin y Conclusiones.

Última noche en Lisboa y no ha parado de llover, donde unas gotas que caen en el cañizo del techo nos han dado el coñazo, y luego los vecinos que han llegado con semejante “peo” sobre las 2 de la madrugada, que vida esa la del turista y siempre todo pasa la noche antes de coger el avión de vuelta, la Ley de Murphy. Nos levantamos a las 6 horas y nos preparamos para salir, desayunamos y preparamos la maleta que nos quedaba, a las 7:45 horas no recoge el taxi, lo habíamos concertado con Benjamín, el dueño del apartamento. El taxista es puntual, salimos por la avenida donde está ubicada los edificios de la Expo, en unos 15 minutos llegamos al aeropuerto, el taxímetro marca 12,40€.

Nos dirigimos hacia los mostradores de facturación, que son el 54 y 55, facturamos súper rápido, y nos vamos a pasar el control de seguridad, estamos en la Terminal 1. El vuelo sale puntual, 9:45 horas y aterrizamos en Madrid a las 12:05 horas (11:05 horas en Lisboa, ya que en España es una hora más que en Portugal) y nos vamos a la cinta a recoger el equipaje. Facturamos las maletas para el vuelo de esta tarde a Gran Canaria con Iberia y esperamos a Leticia y Cristian para ir a almorzar (esto lo dejamos para otra entrada, y hablamos del restaurante).



Itinerario / Entradas                               
  1. Llegada a Lisboa.
  2. ¿Qué visitar en tres días? 1 Día (I Parte).
  3. ¿Qué visitar en tres días?  1 Día (II Parte).
  4. ¿Qué visitar en tres días? 2 Día (I Parte).
  5. ¿Qué visitar en tres días? 2 Día (II Parte).
  6. ¿Qué ver en Sintra? 1 Visita.
  7. ¿Qué ver en Sintra? 2 Visita.
  8.  ¿Qué ver en Sintra? 3 Visita. 
  9. Sintra: Conclusiones.
  10. ¿Qué visitar en tres días? 3 Día.

Transporte                               
Para ir desde el aeropuerto al centro tenemos las siguientes opciones: en autobús (3,50€), taxi (12 a 22€) y taxi privado contratado en la oficina de Turismo (23€). Nosotros cogemos un taxi hasta el barrio de Alfama nos cobra lo que marca el taxímetro 12€ más 10€ de plus por las dos maletas un total de 22€, y de regreso de Alfama al aeropuerto otro taxi que habíamos concertado con el dueño del apartamento nos cobra 12,40€, cada uno que saque sus conclusiones.


Para movernos nosotros hemos usado el tranvía y el tren para ir a Sintra, usando la tarjeta “Lisboa Card”, que también te permite aprovecharte de los descuentos en las entradas de algunos monumentos. Tiene 3 opciones: para ser utilizada durante 24 horas (18,50 euros y 11,50 euros para menores de 4 a 11 años); 48 horas (31,50 euros y 17,50 euros para menores) y 72 horas (39 euros y 20,50 euros para los niños). También la puedes usar en el metro, elevadores, tranvías, autobuses y algunos trenes, como la línea Sintra-Cascais, esta es la que hemos comprado nosotros. Otra opción es la “Tarjeta 7 colinas”, tarjeta de solamente para el transporte recargable. También se usa la “Viva Viagem” que tiene la misma función, solo cambia el diseño. La tarjeta en si cuesta 0,50 euros más el importe que quiere cargarle y tienen un año de validez desde el primer trayecto que hagas. Para los turistas que van a estar más de un mes en la ciudad pueden usar la “Lisboa Viva”.

Alojamiento                               
En nuestro afán de siempre buscar un alojamiento bonito, barato, cercano y tranquilo solemos mirar varias páginas (Booking, AirBnB, TripAdvisor o directamente en la web del hospedaje) hasta dar con el hospedaje adecuado. Esta vez encontramos un apartamento en el barrio de Alfama, no está en el centro, a pocos metros tenemos una parada de tranvía. Lo hemos contratado con AirB&B, el dueño Benjamín nos trató muy bien, apartamento pequeño, pero con lo necesario para una estancia corta en la ciudad.


Gastronomía                               
Los platos que más hemos probado son el bacalao, sardinas, calamares, y migas del Alentejo, El postre preferido es el pastel de Belém. Una mención especial es al café, no olvidaremos ese café sentado en la Cafetería do Eléctrico. Debemos tener en cuenta varias cosas que a veces por el tamaño reducido de los locales tienes que compartir mesas con otros clientes, segundo que, si te ponen unos aperitivos, no son un detalle como en España, sino que si lo pruebas lo tienes que pagar y por último muchos restaurantes cierran a las 21 horas, así que para cenar se debe tener en cuenta el horario de cierre. Nosotros encontramos Moinhos y Rinero LDA, un pequeño local con comida casera, nos encanto tanto que fuimos unas tres veces.



¿Qué ver?                               
Muchos monumentos hay que ver en Lisboa, pero como siempre depende del tiempo, desde nuestro punto de vista los monumentos que se deben visitar son: Monasterio de San Jerónimo y Torre de Belén, todo esto en la zona monumental de Belém. En el centro, la Plaza de Comercio, luego subir en tranvía hasta el barrio de Alfama, ver la Catedral de Sé o de Lisboa y pasear por el barrio, así disfrutar a pie de sus calles y de la arquitectura de sus edificios. Si vas a estar varios días debe estar incluida Sintra en el itinerario, como mínimo una mañana.




Conclusiones                            
Una capital europea más tachada de nuestra lista, un lugar con mucho encanto y gracias a su gente tiene un aire bohemio y caluroso, algo que hemos echado en falta en otras capitales del mundo. En estos cuatro días y medio hemos podido ver parte de los monumentos de esta ciudad, y disfrutar del ambiente de sus barrios, seguramente volveremos a visitarla, y combinaremos esos días con una escapada a un lugar cercano como Cascais, Fátima, Estoril, Óbidos o Arrábida. Nos leemos


sábado, 4 de marzo de 2017

Entrada en memoria de nuestra suegra y madre, Juana Melián Rivero, siempre te llevaremos en nuestra maleta.