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Japón 2015: Nuestra Décima Maravilla.

Lo teníamos claro si en los días que nos quedaba de estancia en Kioto, había un día soleado volveríamos a subir a visitar el Templo Kiyomizu-dera, y así lo hicimos.  Una vez más subimos en guagua (autobús) hasta la zona donde se encuentra el templo, luego subir caminando hasta la entrada, precio ¥300. 




En la entrada anterior sobre este templo, nuestra primera visita, hemos dado toda la información sobre este conjunto de templos, esta vez hemos querido aprovechar y disfrutar del maravilloso día que hace para sacar unas buenas fotos con el cielo azul, como pueden comprobar no hemos sido los únicos que hemos pensado así.


Este templo fue unos de los 21 candidatos para ser elegido entre las nuevas 7 Maravillas del Mundo, por ese motivo estaba en nuestra lista de maravillas a visitar.




Este complejo de Kiyomizu-dera, la terminación “era” ya nos indica que es un templo budista, está compuesto por unos veinte edificios. El edificio más conocido y visitado es el Hon-do, el edificio principal. Esta segunda visita lo dedicamos exclusivamente a este edificio y la fuente Otowa no taki.




Sólo pensar como se hizo esta estructura de 15 metros de alto sin ningún clavo, donde las columnas de madera están sobre una base de piedra, solo este hecho y para la época que construyo ya es en sí una maravilla de la arquitectura. Luego los dos santuarios que se encuentran en su interior, donde el culto toma protagonismo, para nosotros ha sido nuestra décima maravilla.





Japón: Nuestra Décima Maravilal del Mundo. from Francisco Javier Vega Mendoza on Vimeo.

Terminamos la visita y nos dirigimos hacia la zona de Gion para pasear y en busca de una terraza para tomar un aperitivo. Al final encontramos un Lawson con unas mesas en su exterior, así que compramos unas cervezas y unos aperitivos, y nos sentamos fuera a ver pasar la vida.





Luego regresamos a la estación de trenes de Kioto, donde terminamos comiendo una vez más en la zona del centro comercial de “Porta”.  Esta vez nos fuimos al Wa Pasta & Café Conana, y la verdad que ha merecido la espera, hemos comido muy bien.


Después de un buen almuerzo nos retiramos al hotel a descansar y a preparar el equipaje, ya que mañana partimos hacia una nueva ciudad.  Por la noche salimos a dar un paseo por las calles cerca del hotel y terminamos comprando la cena en el supermercado. Se acaba el día, mañana más. Nos leemos.