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China 2011: Suzhou: sus jardines.

Sábado, 17 de septiembre de 2011. Después de almorzar nos dirigimos hacia los jardines de los Pescadores, también llamado Jardín Maestro de Red. Tenemos que caminar a pie por una calle estrecha, rodeadas de casas bajas. Es el más pequeño de Suzhou, está considerado uno de los jardines mejor conservados de la ciudad. Comenzamos la visita por la casa del Alcalde, donde podemos observar la exquisita decoración de las puertas. La parte central es el jardín principal, y la oeste, un jardín interior con un patio que contiene la casita trasera de Primavera (Dianchun Yi), el estudio del maestro. 


 Lo más bonito de este lugar es lo bien que esta aprovechado todos los rincones, ventanas enmarcando partes del jardín, sus puertas redondas, y sobre todo las pequeñas redes que se encuentran en el estanque, que usaban antiguamente los pescadores para sus pescas.  Al final del recorrido terminamos en una tienda donde podemos observar el arte de pintar en seda.





Ahora vamos a ver el Jardín del Administrador, mucho más grande y por supuesto con mucha más gente. El Jardín del Administrador Humilde es el mayor de los jardines que tiene Suzhou. Está considerado como uno de los jardines más bellos de China y no sólo eso sino que lo consideran una obra maestra. Está rodeado por agua en un 60%, su superficie total es de 52.000 metros cuadrados. Sin duda un mini Edén en estado puro.



El jardín tiene 3 zonas bien diferenciadas de la cual la del centro es la más bella. Podemos observar muchos estanques con la flor de loto. Nos dejamos llevar por los estrechos pasillos, cruzando puentes y visitando pequeñas casas, de esta forma estuvimos un buen rato.



Cuando terminamos la visita Linda nos deja tiempo para pasear por la calle peatonal, que está llena de pequeños comercios, hasta llegar a un puente donde encontramos un pequeño canal.


Una vez terminada la visita nos dirigimos hacia la estación de tren para regresar a Shanghai, nuestro tren sale a las 17:38 horas. Nos ha gustado Suzhou, aunque la humedad y el calor no permite disfrutar el lugar como uno quiere. Tenemos que esperar unos minutos en la sala de espera, hasta que el cartel se pone en verde y poder pasar los tornos de control y subir en el tren “bala”. En Shanghai nos recoge Amanda y nos deja en el hotel. Luego nos acercamos al supermercado a comprar algo para cenar. De esta forma acaba nuestro décimo noveno día de viaje. Nos leemos.