Destacado

Yucatán 2016: Santa Elena.

El pueblo de Santa Elena siempre ha sido un importante asentamiento, era conocido como Nohcacab, el Lugar de la Gran Casa. En este pueblo tranquilo encontramos el templo de San Mateo, fue construido sobre una estructura prehispánica en 1779. El templo está ubicado en una loma, así que toca subir escalones. 



Nosotros hemos cogido el alojamiento en este pueblo, para que sea nuestro campamento base y así poder conocer la Ruta de Puuc y de Conventos, así como algunos cenotes de la zona. En la imagen tenemos el último tramo para llegar a la zona arqueológica de Oxkintok.



El hotel elegido fue Hotel The Pickled Onion, nos quedamos dos noches en estas cabañas mayas, con todo lo necesario para pasar una estancia tranquila, habitaciones amplias y limpias, lo único que pasamos algo de calor porque cogimos unos días fuerte y el ventilador no fue suficiente. El servicio fue muy bueno y atento, las veces que almorzamos en el restaurante los platos fueron exquisitos, así como los desayunos, Valeria fue muy amable. El sonido de la naturaleza ha compensado el calor de las noches, y también con las ayudas de unas cervezas que dejábamos en el refrigerador para la noche.



Arriba tenemos una foto de la piscina, lugar para refrescarte cuando terminas una larga jornada, pero ojo con los mosquitos. Abajo uno de los platos que pudimos saborear en el restaurante. Y más abajo el lugar donde desayunamos todas las mañanas antes de comenzar la jornada, y también zona wifi que nos permitía conectar con la familia.





Arriba foto de la entrada al hotel y restaurante. Por la mañana pasábamos por el pueblo a comprar agua y algún aperitivo para la jornada. Por la tarde de regreso pasábamos a comprar cervezas, aquí tuvimos algunas anécdotas que contar.  La primera tarde paramos una tienda especializada para comprar alcohol y compramos un pack de cervezas Sol, cuando entro al local todo dejan de hablar y me miran, muchos hombres tomando unas cervezas sentados en algunas cajas y con aire acondicionada es lugar perfecto para una tertulia al final del día, después de pedirles unas cervezas al responsable todos vuelven a la tertulia. 

La segunda tarde veníamos de Oxkintok, y llegamos pasada las 17:40h, y ya estaba cerrado el local, así que preguntamos en algunas tiendas y nos comentaban que había otro local en la calle principal, pues allí nos fuimos, cuando llegamos estaba cerrado, pero había gente dentro, le comente por la ventana de rejas que si me vendían unas cervezas, pero me comentaron que no, que estaba cerrado, que las comprase en el bar de al lado. Entro en el bar, la barra estaba a la izquierda, nada más entrar, se hace el silencio y todos me miran, los de la barra que compartían en pequeños vasos varias litronas, los de una mesa, el que jugaba en una máquina recreativa y si había alguien en el fondo del local no lo pude ver porque no había luz. El hombre que estaba detrás de la barra me mira y le digo que, “si me vende unas cervezas”, me trae una Sol pequeña y le pregunto, “que, si no la tiene más grande”, media vuelta y sin respuestas, pasan unos minutos y sigo esperando, ya todos habían vuelto a lo que estaban haciendo cuando entre. Decido irme y cuando paso por la tienda, el dueño me llama y me pregunta:

Dueño: “no has comprado cervezas”
Yo: “no, que no me habían hecho caso”
Dueño: “¿cuántas quieres?”
Yo: “Un pack”
Dueño: “¿eso cuantas son?”
Yo: seis
Dueño: “entonces es un Six”
YoHabía visto que en el expositor de cristal le quedaba unas Tecate, así que le comento de acuerdo, me adapto rápido me deja un “six de Tecate”. Se las pague y nos fuimos al hotel con Six de Tecate, antes me comenta que si busco un guía que él conoce uno muy bueno, le comento que ya tenía uno contratado que muchas gracias, la verdad es que no pero tenía que ser amable. Eso ha sido nuestra aventura con las cervezas en Santa Elena, nos leemos.


No hay comentarios