Camboya 2012: Tuol Sleng.
Ahora nos toca la visita mĆ”s dura y mĆ”s difĆcil de
comprender de nuestro viaje. Esta visita es al museo del genocidio “Tuol
Sleng”.
Algo de historia: Los Jemeres Rojos (Khmer Krahom) es
el nombre con el que fue conocida la
organización guerrillera camboyana que, tras la Guerra de
Vietnam, la expulsión de los Estados Unidos y el derrocamiento del
general Lon Nol , tomó el poder el 17 de abril de 1975,
fundando la Kampuchea DemocrƔtica (KD), un sistema de gobierno de
caracterĆsticas totalitarias, utopĆa de sociedad comunista agrĆcola, tal
y como relata Khamboly Dy en su obra “Una historia de Kampuchea DemocrĆ”tica
(1975-1979). Todo esto bajo la dirección de Pol Pot (Saloth Sar), su
principal lĆder, y el fĆ©rreo control del ejĆ©rcito campesino sobre las población
civil, sometida en buena parte a un rƩgimen de trabajos forzados y a la
aplicación de extensos métodos de detención, tortura y asesinato en masa y
selectivo, bajo la consigna de la llamada bĆŗsqueda del enemigo interno.
En 1975 el instituto Tuol Svay Prey fue tomado por los
Jemeres Rojos y convertido en una prisión, conocida como la Prisión de Seguridad
21 (S21), que pronto se convirtió en el mayor centro de tortura del paĆs. Este lugar estĆ” intacto, prĆ”cticamente
esta como lo dejaron los Jemeres Rojos. San
nos sienta en el patio y nos relata todo lo que ha vivido y experimentado en
ese periodo negro de la historia de este paĆs. Es muy duro oĆr esas palabras de
un superviviente, de cómo mataron a su padre y la despedida de esté en su
ultima cena en familia, como separaron a sus hermanos y como escapo de la
muerte su madre dos veces, y todo por ser personas con carreras, o
por llevar gafas, sĆmbolo de intelectualidad. Mucho mĆ”s, aĆŗn no entiendo como
le han dado la espalda a este pueblo,
como los paĆses de occidente se han olvidado de ese genocidio comparable
con el genocidio de los nazis sobre el pueblo judĆo. Muchos artĆculos hablan de este periodo, por
ejemplo este es el Ćŗltimo que he leĆdo del periódico Libertad
Digital.
Visitamos el recinto, donde “vivĆan” los
prisioneros antes de ser asesinados. Las habitaciones oscuras y sucias con sus
camas, y las estancias donde se les torturaba.
Pasamos a la sala donde se
pueden ver las fotos de las vĆctimas, HORROR, una prĆ”ctica tambiĆ©n usada
por los nazis, sacar fotos de los prisioneros torturados.
A la salida encontramos a un superviviente vendiendo libros
acompaƱado por su familia. Cuando las tropas vietnamitas liberaron este lugar
sólo quedaban vivos siete prisioneros. Terminamos la visita, y nos vamos con la
impresión de que estos lugares no deberĆan existir pero aĆŗn mĆ”s como un paĆs
como Camboya fue abandonado a su suerte por el resto de paĆses del mundo.
Volvemos al coche y nos vamos al centro a comprar una
tarjeta para el móvil y de esta forma poder llamar a casa de forma mÔs
económica. En uno de los cruces nos para la policĆa y el chofer se tiene que
bajar y al final despuĆ©s de un dialogo y decirle que su cuƱado es jefe de policĆa
todo queda en una amonestación verbal. Compramos la tarjeta un dólar, recuerden
que aquà se trabaja mÔs en dólar que en rieles, lo cual encarece todo. Vamos a otra tienda donde recargamos el móvil,
una recarga de 8,26€ con este importe tenemos para todo nuestra andadura por Camboya.
Nos dejan en el hotel Ohana Castle, un hotel recomendable y
muy cerca del mercadillo y de la orilla del rĆo, zona de ocio. Nos duchamos y
volvemos a salir, buscamos un lugar para cenar, despuƩs de pasear por el
mercado y la avenida terminamos en el “Veijo Tonle”, restaurante totalmente turĆstico
como todos los de la zona, lo mejor que parte de las ganancias van a parar a un
orfanato local. Nos leemos. Domingo 23 de septiembre 2012, 21 DĆa.
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